
Correspondiente al aspecto teórico impartido en el curso “Manufacturando la Economía Circular” de KS. Correspondiente al aspecto teórico impartido en el programa de formación de KS.
En los procesos industriales se utilizan materia prima primaria, la que se extrae directamente de la naturaleza, para elaborar compuestos con los que producir repeticiones de objetos para todo tipo de usos.
Una de las condiciones que ha de cumplir esa materia prima es su regularidad, situación que no se da fácilmente la naturaleza, de manera que hay que invertir mucha energía en depurar y seleccionar dicha materia para normalizarla. Este aspecto, junto a que los avances tecnológicos, las herramientas para los procesos de fabricación se diseñan casi exclusivamente para procesar materias que disponen de características más controlables, hace que haya toda una categoría de materias que no están en los circuitos de producción industriales o en un estado de atención muy precario.
Esta categoría corresponde a los residuos forestales, agrícolas, marinos y minerales. Desgraciadamente, los residuos naturales se abandonan, incineran o desechan en vertederos después de extraer la porción de materia que interesa en la industria. Los residuos marinos y minerales los discutiremos en otros documentos para prestar nuestra a tención a los residuos forestales y agrícolas porque tienen la misma materia en común, es decir, cortezas y cáscaras.
Este documento trata de resumir las posibilidades que se pueden diseñar utilizando los residuos naturales como principal componente de las cargas que componen los morteros en arquitectura o los composites en náutica para producir objetos.
Es buena idea comparar, en este caso las cortezas y cáscaras con alguna materia análoga de uso cotidiano en el mercado a fin de contrastar comportamientos. A tal efecto, tomaremos la madera como referencia del mundo vegetal porque ha marcado un estándar de calidad gracias a disponer del rango de cualidades más completo. El equilibrio entre ligereza, tenacidad, flexibilidad, estética y capacidad estructural que ofrece la madera es innegable aunque el problema de la combustión también es innegable.
La madera y la corteza. Si observamos detenidamente el comportamiento de la madera en la naturaleza, veremos que la disposición de las fibras largas son las responsables de canalizar el agua o resina para que llegue hasta el último rincón del árbol, pero, si estuvieran expuestas al viento y el sol, se evaporaría el agua que compone las resinas o los aceites evitando que circulara para repartir los nutrientes provenientes del suelo.
Por otro lado, las fibras largas de la madera dotan de flexibilidad a su estructura, cualidad muy buscada en el diseño industrial y que podemos encontrar su equivalente en plantas como el lino o el cáñamo o en las hojas de palmera.
Volviendo a la cuestión de la evaporación del agua de las resinas o aceites, la madera necesita ser protegida de las inclemencias atmosféricas, por lo que el árbol desarrolla una piel cicatrizada sin o con muy poca inercia química, por lo que no se comunica con otras materias, cargada de metales alcalinos extraídos del subsuelo que la convierten en bactericida y muy porosa para que el agua de lluvia se evapore lo antes posible lo que la hace muy ligera. Cualquiera de estas características son merecedoras de investigación, en concreto su aspecto poroso porque es primordial para que un aglutinante solidifique en sus poros y aporte cohesión.
El caso del corcho. Junto con el lino, el corcho es de las fibras naturales más importantes. La única característica en la que no se destaca es la de la morfología, la longitud de la fibra. EL corcho solo se puede moler en granos, no en hilos.
Aun así, el corcho es un contenedor de CO₂, lo que es interesante en el uso de los aglutinantes minerales que necesitan fijar el Carbono en su proceso de carbonatación, es neumático, disipando las ondas de choque de cualquier contacto sin devolver el golpe como lo hace un mineral, no es que sea poroso, pero dispone de una superficie de contacto muy alta gracias a su aspereza y, este aspecto es el que demuestra que está diseñado para proteger la madera, ante el fuego se comporta calcinándose sin crear llama.
Pues resulta que del alcornoque solo interesa una porción muy pequeña a la industria comparada con la superficie total de corcho en el árbol. Como que el uso es básicamente para hacer tapones, solo interesa la parte más plana del tronco porque el Quercus Suber es un árbol que crece retorcido y excéntrico como es habitual en árboles y arbustos de la cuenca mediterránea.
La parte del tronco más cercana al suelo, la que en algunos lugares llaman “leña” o “tierra”, no interesa porque está sucia de otras fibras y tierra y pesa más. Esta suciedad puede ser muy interesante en según que compuestos porque esa leña suele ser de fibra más larga que actúa como armadura en el compuesto mientras que la tierra crea una relación física con el grupo de los minerales.
La parte del tronco y las ramas que como comentamos, no es en ningún momento plana, no se explota ni la que cae al suelo de forma natural, cuando es una fibra muy válida para hacer granos que confieran ligereza u otras características a un compuesto.
Las propias ramas que sustentan las hojas, incluidas las hojas son muy fuertes por lo que debidamente secadas también tienen utilidad. Junto con las hojas de palmera, las del alcornoque son de las pocas hojas que pueden ser útiles para dotar de fuerza a un compuesto.
Compatibilidad. Dejando aparte la fibra de sisal, la compatibilidad de las diferentes fibras que intervienen en un compuesto es extraordinaria. Aparte de escoger una aspereza, peso, tamaño o color concreto, el uso de las fibras naturales, incluidas las cáscaras no presentan problemas que, por ejemplo, necesiten solución a nivel energético.
Esta facilidad de uso se debe a la casi nula inercia química. Si no se comunica con otras materias, es más fácil utilizarlas porque sabes que no van a generar reacciones más allá de su compatibilidad morfológica.
Precisamente, gracias a esta característica, el uso de la materia prima primaria es compatible con la materia prima secundaria, la que deriva de los procesos industriales que pueden generar reacciones de fusión o repulsión amorfa con carácter aleatorio de difícil control. De hecho, el uso de materias naturales disipa en gran medida en comportamiento agresivo de la materia prima secundaria.
Ejemplos demostrativos. Productos realizados con materia prima primaria con el fin de demostrar la viabilidad de los residuos naturales en industria.
Proyecto KUB-KSMedDom https://kmsstudio.net/proyecto-id-comunidad-sostenible-ksmeddom
Proyecto de edificación sostenible para la recuperación de edificios abandonados y nueva construcción.
Bloque sólido para la edificación en medio marino fabricado con un compuesto de Geopolímero sobre la base de cemento puzolánico como aglutinante de una carga compuesta de minerales y residuos forestales.
Proyecto 2Dive. Kayak descubierto para el el roqueo en la práctica de snorkel fabricado con el producto KSBoard como sustituto del tablero marino.
Este tablero se fabrica en su totalidad con residuos forestales y agrícolas pudiéndo fabricar elementos planos o curvados.